Aunque a veces digo ba
sta en las noches de subasta me la juego hasta ganar. Siempre cinco para el peso, siempre abrazo, nunca un beso, y ahora ni torta ni pan.. Solo me quedan recuerdos de ese sueño momentaneo, viejos tiempos de adicción. A planteos poco cuerdos, al placer del desengaño, a la dulce confusión. Solo me queda el consuelo de saberme muy tranquila, yo ya se que la pelee. Me pensaba que era el ciego, me pensaba que era el pueblo que era el tuerto y que era el rey..
sta en las noches de subasta me la juego hasta ganar. Siempre cinco para el peso, siempre abrazo, nunca un beso, y ahora ni torta ni pan.. Solo me quedan recuerdos de ese sueño momentaneo, viejos tiempos de adicción. A planteos poco cuerdos, al placer del desengaño, a la dulce confusión. Solo me queda el consuelo de saberme muy tranquila, yo ya se que la pelee. Me pensaba que era el ciego, me pensaba que era el pueblo que era el tuerto y que era el rey..
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