Yo creo que lo sabes, que no hace falta mucho más para darse cuenta, pero no sé por qué, hay una cosita de esas que no sabes definir que me empuja a tomar las riendas, quizá por última vez, en este asunto. A decirte, abiertamente y casi a gritos que no, que ahora me gustas. Del gustar ese de pensar en ti al menos dos veces al día. Yo intuyo que lo sabes, que lo tienes bastante claro, pero como el terremoto interno no para de vibrar, tengo que ponerle destino, para, en último término, saber si eres capaz de temblar con unas letras surgidas de mis dedos y presiento que a vos te pasa también lo mismo. Me gustas.. Me gustas, como para querer tomar algo contigo cada noche, aunque no tomemos nada. Captas mi atención y yo disperso mis ideas para ponerlas en tus ojos. Aquí me tienes, no quiero escuchar música a tu lado, lo que yo quiero es que creemos una canción que sea nuestra. Y aunque la verdad no tenga remedio, no tiene por qué ser triste...

No hay comentarios:
Publicar un comentario