Cruel, el invierno desploma su tristeza sin piedad sobre las calles que van quedándose sin ruidos. Hoy la nostalgia salió a buscarme roña y la encontró pero al noveno whisky nos hicimos grandes amigos. Nadie sabe dónde queda lo que nos quedaba y nadie sabe cómo cuernos calentarse el alma y ahora nos parece viejo lo que nos curaba y nadie sabe dónde ir con esta vida en llanta. Es que hay una guerra en marcha en la ciudad: ¿A que no sabés quién gano de nuevo? Un naufragado se olvida de olvidarse del dolor..

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