Si es cuestión de confesar nunca duermo antes de diez, ni me baño los domingos; la verdad es que también lloro una vez al mes, sobre todo cuando hay frío.
El cielo está cansado ya de ver la lluvia caer y cada día que pasa es uno más parecido a ayer. No encuentro forma a alguna de olvidarte porque seguir amándote es inevitable.
Siempre supe que es mejor cuando hay que hablar de dos, empezar por uno mismo. Ya sabrás la situación, aquí todo está peor pero al menos aún respiro, no tienes que decirlo, no vas a volver, te conozco bien, ya buscaré qué hacer conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario