Son esos días de vivir con la muerte en la nuca, es esta epidemia de silencios de nunca acabar; sería bien bueno distraerse tejiendo ternuras, que abran cancha las penas y un milagro nos saque a bailar. Todo es tan raro. Nadie sabe que precio colgarse en la rifa de la soledad ♪
No hay comentarios:
Publicar un comentario